Hace un par de semanas estuve en un curso de “Comunicación científica y medio ambiental”, que organizaban entre la Asociación Española de Ecología Terrestre (AEET) y la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC) y coordinado por la Agencia Meta-comunica. He de decir que el curso me ha encantado. Pero lo más importante es que igual marca un antes y un después en mi futuro profesional. Voy a contaros brevemente por qué.

La ciencia creo que no es mi camino

Actualmente tengo un contrato postdoctoral de investigación. Son 6 meses y acaba pronto, aunque igual se alarga un poco el trabajo (que no el sueldo), ya que tengo que dejar cosas cerradas. Pero para seguir en la ciencia de manera formal tengo que irme, sí o sí, fuera de España. Es lo que tiene tener que seguir haciendo currículum, y a día de hoy, sin una estancia larga fuera es casi imposible conseguir nada aquí.

Además tengo un bebé (15 meses) y no pienso separarme de él. Sin duda la investigación científica me gusta, pero no me llena tanto como para sacrificar otras cosas que me llenan muchísimo más. Por tanto, el camino científico clásico lo tengo prácticamente descartado. Y sin bebé igual también, todo sea dicho.

¿Un nuevo camino en la comunicación científica y la divulgación? Algo andaba yo ya barruntándome

Antes este problema, yo me he planteado tres salidas profesionales. Y bueno, no es plan de contaros mi vida, pero una de ellas tiene que ver con la divulgación y comunicación científica. Por algo creé, junto a otro compañero, esta web donde estoy escribiendo esta reflexión. Web que nace, entre otros motivos, para hacer divulgación y comunicación de una ciencia joven como es la restauración ecológica de ecosistemas.

Quien me conoce sabe que me gusta aprender y preguntarme todo (como buen científico), pero también hablar, contar lo que sé, aportar mi punto de vista, etc. A veces igual me paso, pero ese es otro tema. Así que cuando me enteré del curso de comunicación científica que he comentado al principio, me decidí a hacerlo. Y me decidí por dos motivos: 1) ver si realmente me pica el gusanillo de la comunicación científica, 2) aprender. Y, “joer”, salí encantado del curso.

Quien no va a salir contento de un curso con ponentes como Ignacio Fernández Bayo (AECC), Edurne Rubio (Greenpeace), Eva Rodríguez (Agencia SINC), Daniel Mediavilla (Materia – El País), Lucas Sánchez (@sonicando), Oscar Menéndez , etc. (a la mayoría de las personas que están leyendo esto, estos nombres no les dirán nada, pero son Cracks de la comunicación científica). Aunque yo he de reconocer que a muchos no los conocía.

Nuevos caminos por explorar

Lo que toca ahora es lo más complicado. Yo, que vengo del mundo de la ciencia, y que lo que más me gusta es la estadística, tendré que reconvertirme. Por suerte ya se algo de WordPress y del mundillo de internet, los blogs, el posicionamiento, las redes sociales, etc. Pero tendré que aprender mucho de otros temas. Tendré que escribir mucho. Tendré que familiarizarme con muchas herramientas nuevas. Tendré que hacer muchas cosas mal para aprender a hacerlas bien. Tendré que buscarme huecos en un sector para mi desconocido. Tendré que hacer muchos nuevos contactos. Tendré que darle vueltas a muchas cosas. Tendré …. Pero sobre todo, tendré que disfrutar del proceso.

Espero que en unos meses o años vuelva a este texto y lo lea con cariño. Igual la vida profesional me lleva por otro lado, pero igual lo leeré con la visión de alguien que está haciendo lo que escribió años atrás, y que sigue disfrutando de ello. El tiempo dirá, yo por ahora he elegido apostar por esto (pero cuando cierre todo lo que tengo pendiente, así que sin prisa).

Muchas gracias a la AEET y a Leyre por haber organizado este curso. Muchas gracias a las compañeras del curso. Muchas gracias a las ponentes. Pero sobre todo muchas gracias a Alba y Lourdes, por ese maravilloso curso que se han marcado. Espero que nuestros caminos se sigan cruzando en estos mundos de la comunicación y la ciencia.