Tras cada incendio forestal se oye eso de “es que el monte está sucio”, “el fuego se previene en invierno limpiando el monte”, “cómo no va a arder, si hay mucha maleza”, o frases similares. Traducido: mucha de esta gente lo que pide es eliminar el sotobosque o matorral.

Con este post no pretendo hacer nada científico, ni algo excesivamente serio, sino expresar algunas reflexiones al respecto.

¿Cuando está un bosque o un monte sucio?

Un monte está sucio cuando tiene latas de refresco, botellas de cristal, ruedas de coche, bolsas de plástico, preservativos, papel de aluminio, cartuchos, una lavadora, etc, etc etc. Por desgracia, cuando se habla de que “hay que limpiar el monte” no se habla de eso, sino de que tiene maleza. Maleza, una palabra de las que me duele escuchar.

¿Qué es la maleza?  El sotobosque

La maleza, realmente se define como sotobosque. El sotobosque es un estrato de vegetación, mayoritariamente leñosa, y de porte medio. Por lo general, son arbustos que hacen del bosque mucho más que árboles junto con hierba y hojas en el suelo. Hacen el monte más biodiverso, pues ocupan el estrato intermedio, el espacio que queda entre los árboles y suelo.

El sotobosque es imprescindible para que el bosque o monte funcione como tal, ya que muchos de los servicios ecosistémicos que ofrece un bosque lo son gracias a esta “maleza”. Entre otros beneficios se puede destacar que es el sotobosque es refugio para fauna, es favorecedor de enterramiento de semillas, facilita de germinación de plantas, mejora la sujección de suelo, fija nitrógeno (algunas especies) y carbono, etc. En definitiva, el sotobosque es tan bosque como los robles o los pinos (bueno, que los pinos quizá más, porque estos suelen estar ahí gracias a la mano del hombre).

Que a nadie se le olvide, que la gran biodiversidad de los ecosistemas mediterráneos es en gran parte gracias a esta “maleza”.

Antes de continuar, voy a permitirme contar una experiencia personal en relación a esto. Hace sobre 10 o 12 años estaba realizando unos muestreos de fauna en la Sierra de Alcaraz ( Albacete), concretamente en unos pinares. Uno de los muestreos constaba de transectos a lo largo de 5 km de caminos y sendas entre el monte, anotando todos los rastros y huellas de mamíferos carnívoros. La mañana se estaba dando bien, no sólo estaba observando muchos rastros del grupo que buscaba, sino que también estaba disfrutando de otra fauna y flora diversa. Pero llegado un momento dejé de anotar en mi cuaderno, ya que no había un sólo rastro de huella o excremento. ¿Adivinas qué pasó? … Sí! me adentré en un pinar donde habían eliminado todo el sotobosque. Aunque lo que me dijeron después  fue que “habían limpiado el monte”. Y tanto que lo habían limpiado, ¡pero no sólo de matorral sino también de vida!

Un monte limpio, no es un monte

No creo que sea difícil entender que esta “maleza” es pieza clave del ecosistema forestal. Y que si eliminamos el sotobosque, estamos matando el bosque para convertirlo en un monocultivo de árboles. Curiosamente lo que se suele pedir limpiar, además son plantaciones de pinos o eucaliptus, para rizar más el rizo.

A nadie se le ocurre decir que un olivar o que un cultivo de naranjos es un bosque, ¿A que no? Pues en gran parte es porque estos no tienen sotobosque, ya que imposibilitaría las tareas agrícolas. ¿Acaso queremos que nuestros montes se parezcan más a un olivar que a un verdadero bosque?

Si lo que quieres es ver un robledal, una chopera, un pinar o un eucaliptar limpio de arbustos, quizá tu no quieras ver un ecosistema forestal, sino árboles. ¡Oye!, que estás en tu derecho, pero no lo llames monte, no lo llames bosque.

Imagen destacada: Pinar en las cercanías de Toledo, en el cual se ha eliminado completamente el sotobosque. Fotografía: Julio Sánchez.