En esta entrevista hablamos del lince ibérico y su recuperación con Juan Francisco Ruiz Alba, técnico del proyecto IBERLINCE en Castilla-La Mancha. Juan Francisco contestó a todas las preguntas, que le hicimos llegar vía e-mail, de manera amplia, lo cual es de agradecer. Sin más vamos con la entrevista.

Tabla de contenidos

Julio Sánchez: ¿Cuál es la situación actual del proyecto LIFE Iberlince? es decir, ¿en qué momento nos encontramos?

Juan Francisco Ruiz Alba: Actualmente, el proyecto está llegando a su fin. El 30 de junio terminamos con las actuaciones bajo el marco del mismo.

Después de estos años de sueltas, ¿me podrías decir cuáles han sido lo resultados más importantes en Castilla-La Mancha?

Si nos ceñimos a las cifras generadas a través de las sueltas de ejemplares, podemos destacar la liberación de 70 linces ibéricos en la región, 35 en Montes de Toledo y 35 en Sierra Morena Oriental.

Uno de los objetivos del proyecto era conseguir al menos 5 hembras territoriales en cada una de las zonas de reintroducción. Pues bien, en estos momentos existen al menos 6 hembras territoriales en Sierra Morena Oriental y al menos 10 en Montes de Toledo.

Otro hito a destacar sería el nacimiento en los dos últimos años, 2016 y 2017, de 49 cachorros en la región (32 en Montes de Toledo y 17 en Sierra Morena Oriental).

Lince ibérico en Castilla-La Mancha.

Lince ibérico liberado en Castilla-La Mancha dentro del programa LIFE Iberlince. Fotografía: Juan Francisco Ruiz Alba.

A la hora de realizar liberaciones de lince para establecer potenciales territorios, ¿qué factores habéis tenido en cuenta?

La elección de las zonas de reintroducción se basan en varios criterios que nos van a dar la idoneidad de la zona.

  • Densidad de conejo en la zona, mediante el muestreo de cuadrículas de 2,5 x 2,5 km. Densidades iguales o superiores a 2 conejos/hectárea en primavera.
  • Densidad y peligrosidad de las carreteras presentes, así como su permeabilidad para la fauna.
  • Riesgo de mortalidad, sobre todo debido a las acciones relacionadas con la actividad cinegética.
  • Disponibilidad de hábitat adecuado, desde el punto de vista estructural, con una superficie mínima de 10.000 hectáreas que garantice la viabilidad futura de la población que se asiente. Igualmente, se tendrá en cuenta la presencia de figuras de protección legal de dichos territorios.
  • Posibilidad de integración meta-poblacional.
  • Actitud de la sociedad ante la reintroducción.
  • Posibilidad de expansión natural.
  • Evaluación del estado sanitario de la fauna salvaje acompañante.

¿Cuántas nuevas zonas para hembras territoriales se han conseguido con el proyecto LIFE Iberline a nivel nacional?

Como he comentado anteriormente, uno de los objetivos básicos del proyecto era alcanzar la cifra de 5 hembras territoriales por área de reintroducción. Este objetivo se ha alcanzado en todas las áreas nuevas (Extremadura (5), Portugal (5), MT (10) y SMO (6)) en la zona del río Guarrizas (7) y Guadalmellato (5).

Estos datos son aún provisionales, ya que el censo de 2017, está sin terminar y en 2018, es pronto para saber el número total de hembras que se incorporarán a la fracción reproductora de la población.

Foto de Lince ibérico patrullando su nuevo territorio en Castilla-La Mancha.

Lince ibérico patrullando su territorio en Castilla La Mancha. Fotografía: Juan Francisco Ruiz Alba.

Dada la dependencia que tiene el lince con el conejo, ¿cuál crees que ha sido el impacto de la variante francesa de la RHD en las poblaciones de conejo del centro peninsular?, ¿cuál es la tendencia actual de los conejos en los territorios linceros de Toledo y Ciudad Real?

La llegada de la nueva cepa de la RHD a las poblaciones de conejo en las áreas de reintroducción, no parece que haya sido hasta 2015. Mucho más tardía que en otras zonas linceras como Andújar, donde sus efectos ya se empezaron a notar a finales de 2012.

Tanto en Montes de Toledo como en Sierra Morena Oriental, los efectos de la misma han sido muy preocupantes, ya que se han producido descensos de más del 50 % de las poblaciones monitoreadas por el proyecto. En concreto el valor medio observado en las zonas de estudio ha sido del 58, 62 %, siendo ocho puntos superior en Sierra Morena Oriental que en Montes de Toledo.

La tendencia actual es diferente según las zonas de estudio. En Montes de Toledo parece existir una cierta recuperación de las poblaciones, mientras que en Sierra Morena Oriental el descenso se mantiene, aunque con menor fuerza en que en años anteriores.

¿Qué tipos de actuaciones de conejo de monte habéis llevado a cabo en las fincas de las sueltas? ¿Cuáles son los resultados de esas actuaciones?

Con respecto al conejo de monte se han venido realizando mejoras de hábitat, así como repoblaciones y refuerzos en zonas donde la densidad era baja.

Dentro de las mejoras de hábitat podemos destacar las siguientes medidas:

  • Siembras de cereal y leguminosas.
  • Fertilizaciones de pastos.
  • Desbroces de matorral denso y aclareos de zonas arbóreas.
  • Adecuación y formación de puntos de agua.
  • Cercados de exclusión de depredación.
  • Construcción de refugios para el conejo: entaramados y majanos de hormigón.
  • Jaulas de protección para la vegetación, excluyendo ungulados, jabalís y ganado doméstico.

Los resultados de todas estas actuaciones es la recuperación local de las poblaciones de conejo y perdiz, además de generar un mosaico en el paisaje que beneficia la recuperación de un hábitat más equilibrado. Los censos de conejo en las cuadrículas con alguna de estas actuaciones han arrojado números más altos que cuadrículas donde no se ha actuado.

Como sabemos, los atropellos de linces son la causa de muerte no natural más importante. ¿Realmente se pueden disminuir los atropellos o es un problema que debemos de asumir?

Los atropellos se han venido registrando ya desde la décadas de los 80 y a medida que crecía el parque móvil su número ha ido en aumento, exceptuando los momentos en los que la población de lince se reducía a un centenar escaso de ejemplares.

Pues bien, con estos antecedentes hemos visto que el aumento de la población en distintas zonas, fuera de sus bastiones históricos, está arrojando cifras en cierto modo alarmantes de muertes por atropellos.

En zonas puntuales donde sabemos que los animales tienen querencia a cruzar se pueden realizar adecuaciones de las vías para minimizar al máximo su efecto fragmentador del territorio. Impermeabilizar vallados, adecuar pasos subterráneos, limpieza de cunetas, retirada de conejos de las cunetas, construcción de pasos de fauna específicos, son algunas de las medidas que consiguen hacer un poco más seguras nuestras infraestructuras de comunicación.

Aun así, con todo el esfuerzo socio-económico que se realiza, la red viaria es muy extensa y la distribución de la especie es, afortunadamente, cada vez más amplia, con lo que los atropellos van a seguir sucediéndose. El riesgo cero no existe y por lo tanto debemos acostumbrarnos a leer de vez en cuando el atropello de algún lince, al igual que ocurre con multitud de especies de nuestra fauna ibérica.

Nosotros, desde nuestra web, hemos hablado de la situación del conejo (pincha aquí) y el lince en Cabañeros (y aquí). ¿Realmente son viables las sueltas de lince en Cabañeros? ¿Crees que Cabañeros podría ser punto de unión entre las poblaciones de Sierra Morena-Extremadura y las de Toledo?

Cabañeros es un enclave estratégico para la comunicación entre las poblaciones incipientes de lince ibérico. De hecho ya ha servido de corredor para el paso de algunos de los ejemplares liberados por el proyecto, tanto en Castilla-La Mancha como en Extremadura.

Actualmente en Cabañeros se están desarrollando grandes esfuerzos por devolver al conejo al ecosistema del parque. Diversas razones impiden la rápida recuperación del conejo en Cabañeros: fuerte competencia con ungulados y jabalís, alto nivel de depredación, sustrato difícil de excavar, influencia de las enfermedades, entre otros.

Estoy convencido que todo este esfuerzo va a dar su fruto y pronto el Parque Nacional podrá albergar entre sus especies al lince ibérico.

Dados los esfuerzos que habéis realizado para acercar al lince a la sociedad (charlas, actividades con niños, sueltas públicas, etc.), ¿cuál ha sido el balance con respecto a estas iniciativas?

El balance ha sido muy positivo. Al principio del proyecto todo fue más lento. Existían algunos recelos entre la población local y los sectores cinegéticos, agrícolas y ganaderos que con el tiempo se han ido disipando, para finalmente convertirse en otros aliados más del lince ibérico.

Hemos conseguido llegar de forma directa a más de 15.000 personas con nuestras actividades, de cuales al menos 3.000, son niños en edad escolar. Gracias al proyecto otras entidades han puesto en marcha campañas de sensibilización complementarias, como ha sido el caso de la Diputación de Toledo, a través del vivero Taxus y campañas por múltiples municipios de la provincia.

Juan Francisco Ruiz Alba, técnico del proyecto Iberlince, dando información ambiental sobre el lince ibérico.

Charla de sensibilización ambiental sobre el lince ibérico en un Taller de Empleo en Mazarambroz. Fotografía: Juan Francisco Ruiz Alba.

Por otro lado, el apoyo de la propiedad privada al proyecto es digno de resaltar, habiéndose firmado 40 convenios de colaboración en una superficie de más de 55.000 hectáreas.

Dentro de los convenios firmados se encuentran también cotos gestionados por asociaciones locales, los cuales han apoyado el proyecto y han comprendido lo importante de la recuperación de una especie única como el lince ibérico.

Múltiples colectivos han sido objeto de divulgación y sensibilización: Agricultores, ganaderos, cazadores, gestores de cotos, propietarios, administración, sector de ocio y turismo, sector educativo, cada uno de ellos con sus particularidades y sus inquietudes, pero todos ellos han demostrado su apoyo al proyecto y a la recuperación de la especie para la región.

Todas las actividades realizadas han tenido su factor multiplicador gracias a noticias y reportajes en los medios de comunicación, tanto de prensa escrita como en radio y televisión.

¿Cuáles son los siguientes pasos a seguir para la recuperación del lince ibérico? ¿Otro LIFE?

Con este proyecto Life+Iberlince no se ha hecho nada más que poner la primera piedra de un largo camino. Se le ha dado un pequeño empujón para que la recuperación de la especie en la región sea una realidad que hay que cuidar y ayudar para su consolidación.

Una vez que se ha aprendido lo básico sobre su comportamiento y el uso que hacen del territorio, hay que prestar especial atención en varios factores de riesgo. Entre ellos, el principal son los atropellos en las diferentes vías de comunicación que fragmentan el territorio. Para paliar este problema la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural ha convocado unas ayudas para la adecuación de carreteras con especial incidencia sobre la fauna salvaje y en concreto sobre el lince ibérico. Igualmente, junto con las mejores realizadas por el proyecto Life, se han acometido actuaciones de impermeabilización de vallados y adecuación de pasos subterráneos, financiadas por el Gobierno de Castilla-La Mancha, encaminadas a reducir dicha mortalidad en los puntos negros detectados, como sucede en la CM-410.

Por otro lado, no hay que bajar la guardia en la vigilancia y control de ciertas artes ilegales de control de predadores que producen daños a la fauna salvaje y con especial incidencia sobre el lince.

Para estos trabajos, las labores de seguimiento en campo por los técnicos y los Agentes Medioambientales, además de la ayuda y colaboración de la población local que aporta avistamientos frecuentes de los ejemplares, resulta imprescindible para un control exhaustivo de la evolución de la especie en la comunidad autónoma.

Seguir sensibilizando y concienciando es una labor a largo plazo y que no debe dejar de hacerse. Ya sea en adultos o niños, educar en el respeto a la biodiversidad y a su conservación es un trabajo continuo en el tiempo.

La solicitud de otro proyecto Life, está en marcha y será un respaldo necesario para asentar y conectar poblaciones de la especie en la Península Ibérica. Para este nuevo proyecto se quiere hacer hincapié en la conectividad para mejorar el intercambio genético que favorezca a su vez la conservación de la especie de forma autosostenible. Este nuevo proyecto, en caso de su concesión, no empezaría antes de la segunda mitad del año 2019.

Después de toda la carga de trabajo que acarrea tu puesto, cuando se dé por finalizado este proyecto, ¿cuál o cuáles han sido las mayores satisfacciones que te llevarás a casa?

La mayor satisfacción es haber contribuido con mi granito de arena a que el lince vuelva a nuestra región y que además lo haya hecho con el apoyo social que se merecía.

Técnico buscando la señal de linces radiomarcados

Trabajo de localización de linces ibéricos radiomarcados. Fotografía: Juan Francisco Ruiz Alba.

Por otro lado, coincidir en esta labor con gente tan profesional y vocacional en lo que hace, ha sido y es un verdadero placer. Técnicos de la administración, agentes medioambientales, personal de campo, veterinarios, personal de los centros de cría propietarios, guardas, encargados, alcaldes y concejales, colegios e institutos, talleres de empleo, hosteleros y la población local. Todos ellos han demostrado su compromiso y entusiasmo en la recuperación de nuestra especie más emblemática.

Y para acabar, ¿Nos puedes contar cuál ha sido la anécdota más graciosa durante tu trabajo en este LIFE?

Pues los mejores momentos son muchos de los comentarios, inquietudes, pensamientos, ideas de los niños y niñas que han vivido de cerca la vuelta de una especie que para ellos sólo estaba en los libros y documentales.

La verdad es que me hace mucha gracia cuando llego a un colegio o a jornadas participativas y oigo a los alumnos llamarme el “hombre-lince”. La verdad es que me muero de vergüenza y de risa a la vez… Ver la ilusión y el asombro en sus caras cuando vemos vídeos de los cachorros, cuando les cuento las peculiaridades de la vida de los linces, cuando se emocionan pensando en el encuentro fortuito en uno de sus paseos por el campo e incluso cuando se entristecen al saber de la pérdida de uno de los ejemplares, bien por atropello o por otros causas.

El trato con la gente y en especial con los niños siempre deja anécdotas para el recuerdo.

Y para finalizar, Juan Francisco, queríamos darte las gracias por acceder a responder a las cuestiones que desde www.restauraciondeecosistemas.com te planteamos como responsable técnico del proyecto Iberlince en Castilla-La Mancha.

 

Juan Francisco Ruiz Alba es Licenciado en Biología por la Universidad de Córdoba, además cuenta con diferentes Postgrados especializados en gestión y conservación de la naturaleza. Ha desarrollado su carrera profesional en el ámbito de la conservación de especies en peligro de extinción (águila imperial ibérica y quebrantahuesos) y la educación y voluntariado ambiental. Actualmente es coordinador de la empresa FOMECAM TERRA SL en el proyecto LIFE Iberlince.

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