Algo está sucediendo en los bosques templados europeos, algo provocado por la excesiva deposición de nitrógeno. La mayor biodisponibilidad de este elemento está provocando la extinción de muchas especies asociadas a suelos pobres en nutrientes, generando la expansión de plantas asociadas a suelos ricos en nutrientes.
De la contradicción surgió la pregunta
Esto lo descubrieron investigadores del Centro Alemán para la Investigación Integrativa de Biodiversidad (iDiv) al cuestionarse el por qué a nivel mundial está disminuyendo la número de especies vegetales y animales, pero a nivel local ocurre lo contrario. ¿Cómo es esto posible?
Para resolver esto evaluaron la existencia de un total de 1.162 especies de plantas en 68 zonas distintas de bosques templados de Europa. Anotaron los cambios en la cubierta vegetal en las últimas décadas.
¿Qué está ocurriendo a escala local?
El análisis reveló que las especies vegetales con un área de distribución más reducida tienen mayor riesgo de extinguirse, pero “Esto no se debe tanto al menor tamaño de la población de tales plantas, sino más bien a su nicho ecológico”, señala Ingmar Staude, autor principal del estudio. Estas especies tienen normalmente un área más reducida debido a sus peculiares condiciones de supervivencia, es decir, estas especies están adaptadas a suelos con baja disponibilidad de nutrientes, donde son mucho más competitivas.
En muchas zonas de Europa actualmente hay una mayor biodisponibilidad de nitrógeno a causa de un aporte excesivo de este elemento. Esto está propiciando que especies asociadas a suelos ricos, como las ortigas o las moras, se expandan al ser más competitivas en este tipo de condiciones. Y, en consecuencia, se produce la extinción local de las plantas menos competitivas.
Conclusión a nivel global
A escala local desaparecen las especies más específicas, mientras que las más generalistas se crecen con rapidez. Esto genera una compensación, que a nivel local no refleja una pérdida de biodiversidad. Sin embargo, a nivel de bioma, las especies de menor distribución se han perdido por completo, y las más comunes y competidoras en suelos ricos, han incrementado sus poblaciones. Esto se conoce como homogeneización de los ecosistemas.
Los investigadores en el estudio calculan una pérdida del 4% en la biodiversidad, en las últimas décadas. Sin embargo, señalan que estos datos se obtuvieron de áreas protegidas. Por tanto, en el caso de examinarse áreas de silvicultura, la pérdida sería mucho mayor.
“Ahora tenemos que averiguar si los procesos que observamos en los bosques son similares en otros biomas”, señala Staude, que propone realizar el mismo estudio en biomas como las praderas europeas o los ecosistemas alpinos. Estos estudios serían de vital ayuda para iniciar procesos de conservación puesto que la pérdida de especies vegetales puede ocasionar la extinción conjunta de especies de insectos y organismos del suelo asociados a la planta. Además, la homogeneización del ecosistemas reduce su eficacia a la hora de afrontar condiciones ambientales cambiantes.






