La construcción industrializada, una nueva medida del Gobierno para promover la vivienda asequible

El Ejecutivo de Sanchez impulsará este sistema de edificación, que utiliza tecnologías innovadoras como la metodología BIM, para construir casas en menos tiempo y con menos costes
Sostenibilidad en construcción con IA

Con el objetivo de buscar soluciones al creciente problema de acceso a la vivienda asequible, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez anunció a principios de este mes la puesta en marcha de una serie de medidas entre las que destaca el impulso a la construcción industrializada. Este sistema constructivo, que combina la innovación tecnológica, como el uso de metodología BIM (Building Information Modeling), y la sostenibilidad, promete transformar el sector de la edificación, mejorando la eficiencia y reduciendo los costes asociados al desarrollo de nuevos activos.

La vivienda se ha convertido en un desafío urgente en muchas ciudades. El aumento de los precios inmobiliarios, el crecimiento demográfico y las dificultades económicas de gran parte de la población han generado una demanda insatisfecha. Frente a esta realidad, el Gobierno de España ha decidido priorizar políticas que impulsen soluciones rápidas, sostenibles y económicamente viables para fortalecer el derecho a la vivienda. El plan se articula en torno a tres objetivos preferentes: más vivienda, mejor regulación y mayores ayudas, que entrarán en vigor en 2026.

Una de las medidas aprobadas hace referencia a la promoción de la construcción industrializada. Así, el Ejecutivo creará un nuevo proyecto estratégico, el PERTE (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica) de Viviendas, que se ubicará en la provincia de Valencia. Esta decisión estratégica busca contribuir a la reconstrucción del tejido económico de la zona afectada por la DANA, al tiempo que impulsará la innovación y modernización del sector de la construcción industrializada y modular en toda España. Esta técnica, aún minoritaria en nuestro país, pero que está ganando cada vez más adeptos entre constructoras y promotoras, consiste en la producción de los elementos constructivos en fábricas, que luego se ensamblan en el lugar de la obra. Este enfoque no solo acelera los tiempos de ejecución, sino que también permite un mayor control de calidad y una optimización de los recursos. En otras palabras, casas en menos tiempo y a menor coste.

Innovación y sostenibilidad

Su aplicación general supondría un cambio radical en el sector de la construcción, ya que le permitiría avanzar hacia un modelo mucho más sostenible. Y es que la construcción industrializada sustituye los materiales utilizados hasta ahora, como el ladrillo, en favor de otros como la madera o el acero, lo que minimiza el impacto ambiental. Además, muchas fábricas de componentes utilizan tecnologías de energía limpia para impulsar un modelo más respetuoso con el medio ambiente.

Por otra parte, este nuevo modelo constructivo permite digitalizar los procesos gracias al uso de tecnologías avanzadas, como la metodología BIM. Esta herramienta, tal y como explica Borja Sánchez Ortega, Director de Proyectos y Director del máster BIM en ingeniería civil de la consultora especializada Espacio BIM (www.espaciobim.com), “permite centralizar toda la información de un proyecto (geométrica, documental, etcétera) en un modelo digital desarrollado por todos los agentes que intervienen”. Este sistema de trabajo mejora la planificación y la gestión automatizada, posibilita realizar simulaciones y análisis antes de pasar a la producción, con lo que reduce errores. Para garantizar la interoperabilidad entre los distintos profesionales implicados se utiliza el formato IFC (Industry Foundation Classes), que permite el intercambio del modelo de información de un proyecto de arquitectura o ingeniería civil sin la pérdida o la distorsión de los datos que contiene.

Así las cosas, la adopción de la construcción industrializada como parte de las políticas públicas que plantea el Gobierno no solo responde a la necesidad de viviendas asequibles, sino que también plantea una nueva forma de entender la construcción. Este enfoque innovador tiene el potencial de abordar desafíos globales como la crisis climática y el acceso equitativo a la vivienda.