El picabueyes piquirrojo como detector de humanos para el rinoceronte negro

Debido a la alarma de las aves, los rinocerontes que tenían picabueyes detectaron al humano que se acercaba en el 100% de las pruebas y a una distancia promedio de 61 metros. Mientras que sin picabueyes detectaron a un humano solo el 23% de las veces.
Los picabueyes ayudarían a los rinocerontes a incrementar la detección de los cazadores, siendo una gran herramienta de conservación de esta especie
Los picabueyes piquirrojos son llamados “el guarda del rinoceronte” en suajili (una lengua africana)
Rinoceronte con picabueyes piquirrojo en su lomo.
Rinoceronte con picabueyes piquirrojos en su lomo. Imagen de <a href="https://pixabay.com/es/users/Pexels-2286921/?utm_source=link-attribution&utm_medium=referral&utm_campaign=image&utm_content=1837164">Pexels</a> en <a href="https://pixabay.com/es/?utm_source=link-attribution&utm_medium=referral&utm_campaign=image&utm_content=1837164">Pixabay</a>.

Es curioso como llaman a estos pájaros, los picabueyes piquirrojo (Buphagus erythrorhynchus), en suajili (una lengua africana): “el guarda del rinoceronte”. Ahora un reciente estudio ha descubierto el por qué. Estos pájaros que se sitúan sobre el rinoceronte, funcionan como una especie de alarma que alerta del peligro de humanos. Los investigadores han visto que los rinocerontes con picabueyes piquirrojos detectan y evitan a los humanos mejor que los que no tienen a esta ave sobre ellos.

¿Rinocerontes y picabueyes piquirrojo?

¿Qué pasa con los rinocerontes? Actualmente están dentro de proyectos de conservación, pero la caza furtiva amenaza sin piedad. “Aunque los rinocerontes negros tienen cuernos grandes, parecidos a un estoque y una piel gruesa, son tan ciegos como un murciélago. Si las condiciones son las adecuadas, un cazador podría caminar a menos de cinco metros de uno, siempre que estén a favor del viento”, afirma Roan Plotz, Profesor y ecólogo del comportamiento en la Universidad Victoria de Australia, coautor del artículo.

Es entonces donde entran los picabueyes piquirrojo. Esta ave se alimenta de las garrapatas de los rinocerontes, pero también de las heridas presentes en el cuerpo del rinoceronte, a cambio el beneficio que obtiene el mamífero podría compensarle.

Los picabueyes avisan a los rinocerontes

En este estudio se tomó a dos grupos de rinocerontes y se etiquetaron con transmisores de radio a aquellos individuos que portaban aves (para ello, evitaron ser detectados por los picabueyes para no espantar al rinoceronte). Algunos de los rinocerontes que portaban picabueyes no fueron etiquetados por persuadirse de la presencia de humanos. 

Los resultados obtenidos son según dice Plotz: “Utilizando las diferencias que observamos entre picabueyes en los rinocerontes etiquetados versus no etiquetados, estimamos que entre el 40% y el 50% de todos los posibles encuentros con rinocerontes negros se interrupieron por la presencia de picabueyes piquirrojos”.

En otras ocasiones el rinoceronte no huía con la advertencia del picabueyes, pero adoptaba un comportamiento de defensa hacia posibles depredadores. Para detectar esto, los investigadores realizaron un experimento de enfoque humano. Este experimento consistía en caminar hacia el rinoceronte mientras otro anotaba el número de picabueyes que iniciaban el vuelo, el comportamiento del rinoceronte al acercarse el investigador, la distancia a cual el rinoceronte se puso en estado de alerta; y si el investigador no era detectado, la distancia a la cual era inseguro acercarse.

“Nuestro experimento encontró que los rinocerontes sin picabueyes detectaron a un humano que se acercaba solo el 23% de las veces. Debido a la alarma de las aves, los que tenían picabueyes detectaron al humano que se acercaba en el 100% de nuestras pruebas y a una distancia promedio de 61 metros, casi cuatro veces más que cuando los rinocerontes estaban solos. De hecho, cuanto más aves transportaba el rinoceronte, mayor era la distancia a la que se detectaba a un humano”, declara Plot. Incluso añadiendo aquellos rinocerontes que no pudieron ser etiquetados, los datos serían incluso más significativos.

Darle la vuelta a la tortilla

Como bien sabemos, nuestros genes son egoístas, y no iba a ser el picabueyes piquirrojo la única especie altruista del planeta. Los investigadores plantean la hipótesis de que estas aves desarrollan este comportamiento para proteger su fuente de alimento, es decir, mantener con vida al rinoceronte para poder alimentándose de sus garrapatas y heridas.

“Los rinocerontes han sido cazados por los humanos durante decenas de miles de años, pero la especie fue llevada al borde de la extinción en los últimos 150 años. Una hipótesis es que los picabueyes han desarrollado esta relación cooperativa con los rinocerontes relativamente recientemente para proteger su fuente de alimento de la amenaza humana”, dice Plotz.

Para rematar el asunto

Las poblaciones del picabueyes piquirrojo se están viendo diezmadas, llegando a extinguirse localmente en algunas zonas. Por ello, “Si bien no sabemos que reintroducir las aves reduciría significativamente los impactos de la caza, sí sabemos que los picabueyes ayudarían a los rinocerontes a evadir la detección, lo que por sí solo es un gran beneficio”, concluye Plotz, que considera que la introducción de estas aves sería una gran herramienta de conservación de este mamífero tan amenazado.

Por último, los investigadores destacan la importancia del conocimiento local, el conocimiento que los pueblos indígenas tienen al observar su entorno durante miles de años. En concreto, este estudio está inspirado en un nombre suajili, como al principio se mencionó.