Ciudades verdes y su adaptación al cambio climático

Las ciudades necesitan volver a ser un ecosistema y adaptarse al cambio climático a través de multitud de soluciones de planeamiento urbanístico si queremos que sean habitables en el futuro.
La vegetación no “sobra” en las ciudades si queremos tener un oasis con el que “contraatacar” el cambio climático.
Una ciudad puede ser más ecológica si se “naturaliza”, usa energías renovables y/o usa tecnologías de eficiencia energética y ahorro de agua.
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Ciudad verde de Friburgo
Ciudad verde de Friburgo.

Buenos días ciudadanas,

Las ciudades aunque no lo parezca, siempre han sido otro ecosistema, es cierto que totalmente diferente a los creados por la naturaleza, pero un ecosistema al fin y al cabo, donde conviven diferentes especies (humanos, insectos, roedores, plantas, etc.).

El principal problema es que hemos destruido el desarrollo de este ecosistema: eliminando cada vez más zonas verdes, impermeabilizando cada vez más superficies, etc. que eran parte fundamental de la protección de las ciudades contra el cambio climático, las plagas y las pandemias. Estamos haciéndolo mal, no deben eliminarse sino hacerse un planeamiento urbano sensible al cambio climático que contenga más zonas verdes y “malas hierbas”. Si queremos que nuestras ciudades sigan siendo habitables en un escenario más que posible de aumento de temperaturas y disminución de precipitaciones, no debemos destruir su ecosistema.

Planeamiento sensible al cambio climático

El planeamiento y diseño de las ciudades sensible al cambio climático tiene los siguientes objetivos:

  • Crear un microclima confortable.
  • Reducen las enfermedades relacionadas con el calor en las ciudades.
  • Disminuyen las necesidades energéticas de los edificios.

Los principales factores que influyen en el microclima de la ciudad y que pueden ayudarnos a luchar contra el cambio climático, son:

  • Localización.
  • Altura, forma y orientación de los edificios. 
  • Tipo de asfalto: El aumento de la permeabilidad de materiales favorece que no haya tanta escorrentía superficial (riesgo de inundación), que se retenga el agua en su estructura y que pueda refrescar la zona al evaporarse. Por otro lado, el uso de colores claros y materiales que favorece la reflexión de los rayos solares y materiales que dificulten la transmisión de calor, disminuyendo la temperatura de las superficies.
  • Existencia de cortavientos.
  • Abastecimiento de energía mediante fuentes renovables.
  • Movilidad urbana sostenible: Lo que reduce la contaminación y por ende, la temperatura de las ciudades.
  • Edificios pasivos o con alta eficiencia energética. Proporcionan similares beneficios que el punto anterior.
  • Existencia de vegetación. 
  • Existencia de masas de agua.
Influencia de la altura, forma y orientación de los edificios en la incidencia de la radiación solar y el viento. Fuente: “Urban Climates” T.R. Oke.
Asfalto permeable. Fuente: Wikipedia

Con estos factores, podemos influenciar en los parámetros climáticos que afectan a las personas, como son: la radiación solar, el viento, la temperatura del aire y la humedad.

El efecto de la vegetación en las ciudades

Uno de los más importantes factores es la vegetación. Existen multitud de estructuras que pueden dar sombra (toldos, portales, etc.) pero sin duda la mejor es la vegetación. Sus principales ventajas son:

  • Disminuyen la temperatura de las superficies y del ambiente gracias a la sombra que proporcionan y a la evapotranspiración. Esto hace que se necesite menos el uso del aire acondicionado en épocas de calor.
  • Si se usa en jardines verticales, puede servir de aislante térmico, disminuyendo también el consumo energético en verano e incluso en invierno.
  • Retienen el agua de las precipitaciones, lo que disminuye las escorrentías que se producen cuando llueve en exceso y por tanto las inundaciones.
  • Aumentan la diversidad biológica: numerosas especies viven en la vegetación.
  • Absorben el CO2 (sumidero de carbono) además de otros gases contaminantes y/o de efecto invernadero como: amoníaco, dióxido de azufre, óxido de nitrógeno y ozono; devolviendo oxígeno a la atmósfera.
  • Los árboles frutales pueden aportar alimento a los habitantes de la ciudad, proporcionando frutos. En ciudades como Córdoba, las naranjas amargas recogidas se utilizan para hacer compost o mermelada; y en Sevilla, se realiza una codigestión (proceso por el cual microorganismos descomponen material biodegradable en ausencia de oxígeno) para generar energía a partir del gas generado, o se convierten en compost.
  • Como decía en mi post sobre huertos en el trabajo, el color verde es un color tranquilizante que reduce el estrés.
Jardín vertical del edificio centro CaixaForym, Madrid. Fuente: Wikipedia.
Recogida de naranjas. Plaza Nueva (Sevilla). Fuente: El correo web.

Ejemplos de ciudades ecológicas

Una vez vistos qué factores se pueden modificar para que las ciudades se adapten mejor al cambio climático, os muestro algunos ejemplos de ciudades consideradas ecológicas por diversos criterios:

Hamburgo, Alemania

Esta ciudad obtuvo en 2011 la designación de European Green Capital que es otorgado a ciudades que son un modelo ambiental para otras ciudades o municipios. Un ejemplo siguiendo una serie de políticas ambientales, implementando sistemas de movilidad sostenible, aumentando las áreas verdes de la ciudad, etc. En el caso de Hamburgo, destaca su sistema de transporte y por sus áreas verdes, incluidos los techos verdes. Unas zonas verdes que aumentan la biodiversidad, reducen los efectos de temperaturas extremas y ayudan a disminuir el riesgo de inundaciones, por aumento del nivel del mar durante tormentas.

PlanungsbüroBunker Bunker Verde. Fuente: Hamburg.com

Friburgo, Alemania

Ganó en 2010 el premio a la “Capital Federal de la Protección del Medio Ambiente” de Alemania.

Destaca por sus amplios espacios verdes; el barrio de Vauban (el barrio más ecológico y pro-familiar) donde se restringe el tráfico; tiene construcciones pasivas y tecnología solar como el Heliotropo, una casa que produce tres veces lo que consume, etc. Friburgo es la cuna de la energía solar alemana (SI Module) y hasta dispone un parque industrial verde con el objetivo de conectar empresas verdes entre sí.

Viviendas sostenibles alimentadas con solar fotovoltaica en Vauban (Friburgo, Alemania). Fuente: Wikipedia.

Vitoria, España

En España tenemos un buen ejemplo de una ciudad ecológica y sostenible. Vitoria-Gasteiz, consiguió en 2019 el premio Global Green City Award. Vitoria es una ciudad comprometida con la lucha contra el cambio climático, la renovación urbana, la movilidad sostenible y la creación de ciudades verdes. 

Sus principales logros son:

  • Creación del Anillo Verde en 1993.
  • Sólo el 23% de los desplazamientos en coche.
  • Plan de Movilidad Sostenible.
  • Alto porcentaje de reciclaje, aunque lejos de niveles europeos. (81% vidrio, 61% papel y cartón, 28% del plástico).  La meta europea son 85%, 75% y 55% respectivamente).
  • Lucha contra la desigualdad social.
  • 112.000 árboles en el área urbana.
Plaza de la Virgen Blanca (Vitoria-Gasteiz). Fuente: No hay campo sin grillo.

Espero que os haya gustado el post y que visitéis estas ciudades cuando todo pase. Está claro que los modelos de ciudad que hemos tenido hasta ahora no funcionan, es hora de cambiar y de vivir en una ciudad que sea nuestro hogar (más sostenible y naturalizada).

Un saludo, ciudadano.

Javier Fernández Lorenzo

Javier Fernández Lorenzo

Ambientologo especializado en Cambio Climático.